No solo el que inventa la mentira es responsable. El que la comparte, también. La ley colombiana (Art. 222) dice que reproducir o repetir una difamación es el mismo delito que crearla. Y lo peor: una vez se daña la reputación de alguien, ya no hay forma de repararlo. Sígueme para más datos legales que probablemente no sabías
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